Una buena película

No hay comentarioscomentar este artículo


Tras preparar el asentamiento, sin apenas tiempo para descansar, nos vemos en la tienda globo, donde se entra de pie y en cuyo centro queda fijada una mesa, y nosotros alrededor, como marajás en cuatro cómodas sillas. Bajo nuestros pies hay un suelo de colchonetas aislantes. La tienda parece que la estrenamos nosotros, por lo que nada mejor para hoy que ver una buena película. Mientras tanto, afuera, sigue nevando.

Publicado el 20/08/2010 por Alberto Zerain.

Comentarios

No hay comentarios


Nuevo comentario





Cerrar